miércoles, noviembre 02, 2005

Las cosas que he visto

por Eros Ramazzotti
He visto gente que envejece muy sola
he visto niños que no van a la escuela
he visto la vida, una vida tan dura
metida en un saco como simple basura.

He visto el aire enrojecer en segundos
la tierra sedienta en varias partes del mundo
y no hace tanto que yo vivo, que existo
pero éstas, te juro, son las cosas que he visto.

Sólo quiero que
en torno a mí
la gente sea sincera
mucho más allá
de nuestra edad
ideología o bandera.

Sólo quiero que
si sabemos dar la cara
terminen aquí
se acaben de pronto
las cosas que he visto.

He visto el cielo oscurecerse en instantes
cubrirse de gris por una nube gigante
he visto el agua que se tiñe de sangre
y pueblos enteros que se mueren de hambre.

Sólo quiero que
en torno a mí
la gente que nos manda
sepa lo que hacer
que al parecer
no saben dónde andan.

Sólo quiero que
que la juventud futura
no tenga que ver
en televisión
las cosas que he visto.

Yo mismo digo que la suerte está echada
hay que luchar, dejar las buenas palabras
si quieres que acabe, que termine el horror
pienso que sólo pude hacerlo el amor, el amor.

¿Quién fue el zonso?

¿Quién fue el imbécil que autorizó una exhibición de aviones de guerra norteamericanos sobre la bahía de Acapulco?
Obviamente ese lerdo personaje nunca pensó en las devastadoras consecuencias que han tenido eventos de ese calibre en varias partes del mundo, sin descontar las molestias y el temor que ha provocado no sólo al pueblo acapulqueño, sino a los turistas que se encuentran disfrutando del paraíso del Pacífico mexicano.
Sin mediar publicidad ni advertencia alguna, se llevó a cabo el atemorizante espectáculo encima de las cabezas de personas inquietas por desconocer el motivo del estruendoso desfile aeronáutico.
Durante el tiempo que duró, los sofisticados aviones estadounidenses realizaron peligrosas piruetas, vuelos en formación y evoluciones en caída libre, siendo un potencial riesgo para hoteles y edificaciones del puerto.
Es preciso que la sociedad acapulqueña se una y reúna para protestar y exigir que se revisen las legislaciones en la materia, y si no existen, impugnar civil y legalmente para que se establezcan y apliquen con todo rigor.
Si no, después del niño ahogado, ya para qué tapar el pozo.

miércoles, octubre 26, 2005

Una oportunidad para tu nobleza


Soy una oportunidad
para tu nobleza
por eso he nacido
porque así he querido
pasar mi vida para ti
siendo pequeño
quiero ser débil
para ser la víctima
de tu compasión
yo vivo indefenso
necesito tu comprensión
prefiero estar perdido
tener el estómago vacío
soy una esperanza para ti
para tu salvación
es tu oportunidad
si quieres pisotearme
estaré esperando
para que puedas decidir
y así será tu vida
pero si me consuelas
gracias a Dios por ti
no seré yo el bendito
sabrás que eso es amar
y no me esperarás
de prisa irás a buscar
alguien más para ayudar
entonces estaré sano
e iré siempre tras de ti
por seguir tu ejemplo.

Compasión en acción

Hasta el día de hoy, la historia arroja números rojos en términos de los alcances que la humanidad demuestra a la hora de enfrentar los conflictos étnicos, culturales e inclusive de la diaria convivencia entre individuos de similar extracción socio-económica.
Desgraciadamente persiste la marcada tendencia, según la cual, los únicos interesados en equis o ye problemática son los directamente afectados.
"Ayúdale, mano, el día de mañana se te puede ofrecer." Postura convenenciera, reprochable sobre todo en un pais que se precia de ser muy religioso.
No debemos ser parte de una sociedad amargada por los desafortunados eventos que en la actualidad acontecen, pero el precio será alto sino practicamos la buena costumbre de enterarnos de lo que ocurre en el único planeta que tenemos (y nos estamos acabando), en el peor de los casos deberíamos –por lo menos- aprender qué es la compasión.
Y eso, antes de que -nosotros mismos- tengamos que ser objeto de la piedad de los demás.

¿Fox cree que somos tarugos?

Es, en mi opinión, desconcertante y grosero el empeño del presidente Vicente Fox Quezada y su gabinete en torno a los recientes acontecimientos en relación a los huracanes Stan y Wilma, que han arrasado extensas regiones en los estados de Chiapas y Quintana Roo, por mencionar los territorios más afectados; por supuesto, sin desmerecer la afectación en otros estados del sureste mexicano.
Cuando continúan los reportes de vandalismo, saqueo y otras anomalías, sumándole que las vías de comunicación y transporte no han sido restablecidas, además del insuficiente abasto de la ayuda a los damnificados que ha llegado procedente de otros estados de la República, así como del extranjero (resultado de la retención de los suministros por parte de las alcaldías locales), el presidente Fox tiene la desfachatez de asegurar que "la emergencia ya pasó", según sus propias palabras.
Si usted ha estado al pendiente de los últimos reportes al respecto, sabe de qué hablo.
Pareciera que el gobierno de este país tiene la consigna de deshacerse de los últimos residuos de credibilidad popular que le quedan, antes de entregar el poder en el 2006.

Ando imaginando cosas


La conciencia de este tiempo, ¿significa algo para mí?
La guerra, ¿es ajena a mí?
Me parece algo tan místico que se me antoja pensar que es un diabólico plan que persigue fines más elevados de lo que me puedo imaginar.
Me da la impresión de que se tratara de un exclusivo grupo de gente que -para acabar pronto- nos quiere reventar en pedazos. Como una especie de tributo a un dios malévolo que sólo quiere venganza contra el creador de todo lo que conocemos, en esta vida, en la Tierra. ¿Me estoy fusilando la Biblia?
Me imagino una élite poniéndonos las armas en las manos; para darnos en toda la madre: unos, que ignoramos todo lo que no forma parte de la versión oficial de nuestros gobernantes, contra otros, que en la vida jamás hemos visto ni nos han hecho daño, e incluso (posiblemente) están tan lavados del coco como nosotros.
¿Estoy loco, verdad? Eso nomás pasa en las películas.
Me imagino un país engañado -poderoso como no hay otro- de donde parten escuincles imberbes a un país lejano para matar niños, tal como si estuvieran jugando con su XBox.
Y me imagino que todo formara parte de un maquiavélico para tomar el control del mundo, ¡ja!, como en Los 4 Fantásticos con el Doctor Doom, o Superman contra Lex Luthor. Qué babosadas se me ocurren.
Orden Illuminati, HAARP, Bilderberg Group, Bohemian Grove, Skull & Bones.
Teoría de la Conspiración, como dice un primo. Puras fantasías.
¿Quién va a creer todo esto? Si de verdad existieran, todos lo sabríamos.
Como dicen en mi pueblo, "ratero no es el que roba, sino el que agarran".
Palabras sabias.
Mejor me quedo como estoy. Dicen que lo que ignoras no te hace daño; claro, como cuando ignoras que tienes SIDA.
Como dijeron The Beatles en "Lucy in the sky with diamonds": es muy fácil vivir con los ojos cerrados.

No hay equipo más feo


¡Ja, ja, ja! Me río con ganas porque otra vez perdió el América.
Siento orgullo al decirlo: aborrezco al América con todas las fuerzas que el alma me da.
¡Y arriba las Chivas, aunque pierdan! Ese es amor del bueno.

Ahí va otra vez: ¡ja, ja, ja!
Equipo más feo en el mundo no hay. Qué bueno que perdieron… ¡y que sigan perdiendo! La neta me da alegría. Y ver que los americanistas encajonan sus playeras de amarillo mata-retina. Luego les preguntas: "¿viste el partido?", y te dicen: "¡no, chavo, se me fundió el fusible!". O si no dicen que ni sabían que iban a jugar. Los que no tienen perdón son los que niegan que son americanistas cuando pierden, y cuando por fin ganan, sacan ese amarillo chillante y les lanzas el clásico "¿no que no?" y se hacen los sordos.
Ah, caray, cómo los odio. Sí, como lo leen: ¡los odio! Y siento bonito odiarlos, méndigos.
Pero cuando veo al dromedario en Bailando por un Sueño hasta me reconcilio; es que es tan chistoso. Bueno, pero no se preocupen, no les voy a hacer nada. De otro modo, ya no tendría con quienes entretenerme.
Siento bonito cuando los odio, méndigos.

Más preguntas de esas...

A cada rato me preguntan que si me gusta la política.
¿Cómo pues, podría gustarme la política, si los políticos reducen mi poder adquisitivo y no retribuyen mis necesidades ciudadanas en la justa proporción de los impuestos que incluso -la gran mayoría de las veces- ni cuenta me doy que pago?
¿Ustedes creen que a los políticos les gusta la política? Ganan decenas de miles de pesos al mes por hacerse guajes, aparte de la bola de transas que hacen.
¿A mí me gusta eso? No sólo nada gano con eso, sino que también pierdo; porque les pagan con mi dinero. Y el tuyo.
A la mejor creen que me gusta escribir estos posts, que me produce placer hablar de tanta fregadera que está pasando en el mundo. Paciencia, Dios mío…
Que nada cambio. Que pierdo el tiempo.
Si cambio un pensamiento tuyo para ser más acorde con la verdad, ya la hice.
No voy a cambiar el mundo, ya lo sé. Y menos si no lo intentas tú también.
Me preocupa el mundo porque me preocupas tú, te conozca o no.
Y, finalmente, ¿qué somos? Polvo. Pero moldeado a semejanza de Dios. Y luego uno habla de Dios y los prejuicios afloran: "ha de ser hermano de una religión"; y eso que en México somos muy religiosos.
¿Que si me gusta la política? Me tendría que gustar la corrupción, la pobreza, la injusticia, la represión, la desigualdad, el asesinato de periodistas.
Pero en fin, el que entendió, entendió; y el que no… me vale.
¡Ah!, a propósito, si tú eres político y te quedó el saco, tata-tatata.

¿Y... quién le pone al cascabel al gato?


La intempestiva -aunque no tan sorpresiva- dimisión del priísta Arturo Montiel -precandidato del PRI a la Presidencia de la República Mexicana- a favor del ahora candidato del referido partido derechista, evidencia de manera contundente –por enésima ocasión- la escasa calidad moral y la nula vocación política que, desde su fundación, ha exhibido públicamente la dictatorial fuerza política.
La abolición del dedazo en el proceso presidencialista del PRI no ha bastado para desterrar, por lo menos al interior de la organización política, la práctica de la puñalada trapera o la competencia desleal.
Es evidente que, independientemente de quién ha sido el desplazado en las contiendas internas del ahora opositor partido, este resulta embarrado en su totalidad; y en su voracidad, Roberto Madrazo Pintado ha hipotecado buena parte de su capital político arrastrando al partido entero a un escenario enmarcado por un clima de desconfianza por la estructura ideológica (¿?) y falta de autoridad moral en la que fundamentar propuestas. Es la serpiente que, a sí misma, se come por la cola.
Bajo este tenor, plantear los proyectos y reformas que nuestro país requiere para no irse a pique, no parece ser una opción real para el actual candidato del PRI. Ni siquiera podemos suponer –desde una perspectiva realista- que esa sea su sincera intención.
De hecho, la pregunta obligada es: ¿y quién le va sacar sus trapitos al sol a Roberto Madrazo?
Eso, o mejor de una vez lo canonizamos, como a Juan Diego.

domingo, octubre 16, 2005

Una farsa (como en México)

Constitución de los Estados Unidos de América

ARTÍCULO DOS

Primera Sección

1. Se deposita el poder ejecutivo en un Presidente de los Estados Unidos. Desempeñará su encargo durante un término de cuatro años y, juntamente con el Vicepresidente designado para el mismo período, será elegido como sigue:
2. Cada Estado nombrará, del modo que su legislatura disponga, un número de electores igual al total de los senadores y representantes a que el Estado tenga derecho en el Congreso, pero ningún senador, ni representante, ni persona que ocupe un empleo honorífico o remunerado de los Estados Unidos podrá ser designado como elector.
(Los electores se reunirán en sus respectivos Estados y votarán mediante cédulas en favor de dos personas, una de las cuales, cuando menos, no deberá ser habitante del mismo Estado que ellos).
Formarán una lista de todas las personas que hayan obtenido sufragios y del número de votos correspondientes a cada una, la cual, firmarán, certificarán y remitirán sellada a la Sede del Gobierno de los Estados Unidos, dirigida al Presidente del Senado. El Presidente del Senado abrirá todos los certificados en presencia del Senado y de la Cámara de Representantes, después de lo cual se contarán los votos. La persona que obtenga el número mayor de votos será Presidente, siempre que dicho número represente la mayoría de todos los electores nombrados, y si hubiere mas de uno que tenga esa mayoría y que cuente con igual número de votos, entonces la Cámara de Representantes elegirá a uno de ellos inmediatamente para Presidente, votando por cédulas, y si ninguna persona tuviere mayoría entonces la referida Cámara elegirá al Presidente de
la misma manera entre los cinco nombres con mayor número de votos en la lista. Téngase presente que al elegir al Presidente la votación se hará por Estados y que la representación de cada Estado gozará de un voto; que para este objeto habrá quórum cuando estén presentes el miembro o los miembros que representen a los dos tercios de los Estados y que será necesaria mayoría de todos los Estados para que se tenga por hecha la elección. En todos los casos, y una vez elegido el Presidente, la persona que reúna mayor número de votos de los electores será Vicepresidente. Pero si quedaren dos o más con el mismo número de votos, el Senado escogerá de entre ellos al Vicepresidente, votando por cédulas). (Ver Enmienda XII)
3. El Congreso podrá fijar la época de designación de los electores, así como el día en que deberán emitir sus votos, el cual deberá ser el mismo en todos
los Estados Unidos.
4. Solo las personas que sean ciudadanos por nacimiento o que hayan sido ciudadanos de los Estados Unidos al tiempo de adoptarse esta Constitución,
serán elegibles para el cargo de Presidente; tampoco será elegible una persona que no haya cumplido 35 años de edad y que no haya residido 14 años en los Estados Unidos.
5. En caso de que el Presidente sea separado de su puesto, de que muera, renuncie o se incapacite para dar cumplimiento a los poderes y deberes del
referido cargo, este pasará al Vicepresidente y el Congreso podrá preveer por medio de una ley el caso de separación, muerte, renuncia o incapacidad, tanto del Presidente como del Vicepresidente, y declarar que funcionario fungirá como Presidente hasta que desaparezca la causa de incapacidad o se elija un Presidente.
6. El Presidente recibirá una remuneración por sus servicios, en las épocas que se determinarán, la cual no podrá ser aumentada ni disminuida durante el período para el cual haya sido designado y no podrá recibir durante ese tiempo ningún otro emolumento de parte de los Estados Unidos o de cualquiera de estos.
7. Antes de entrar a desempeñar su cargo prestará el siguiente juramento o protesta: "Juro (o protesto) solemnemente que desempeñaré legalmente el cargo de Presidente de los Estados Unidos y que sostendré, protegeré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos, empleando en ello el máximo de mis facultades".

Segunda Sección
1. El Presidente será comandante en jefe del ejército y la marina de los Estados Unidos y de la milicia de los diversos Estados cuando se la llame al servicio activo de los Estados Unidos; podrá solicitar la opinión por escrito del funcionario principal de cada uno de los departamentos administrativos con relación a cualquier asunto que se relacione con los deberes de sus respectivos empleos, y estará facultado para suspender la ejecución de las sentencias y para conceder indultos tratándose de delitos contra los Estados Unidos, excepto en los casos de acusación por responsabilidades oficiales.
2. Tendrá facultad, con el consejo y consentimiento del Senado, para celebrar tratados, con tal de que den su anuencia dos tercios de los senadores presentes, y propondrá y, con el consejo y sentimiento del Senado, nombrará a los embajadores, los demás ministros públicos y los cónsules, los magistrados del Tribunal Supremo y a todos los demás funcionarios de los Estados Unidos a cuya designación no provea este documento en otra forma y que hayan sido establecidos por ley. Pero el Congreso podrá atribuir el nombramiento de los funcionarios inferiores que considere convenientes, por medio de una ley, al Presidente solo, a los tribunales judiciales o a los jefes de los departamentos.
3. El Presidente tendrá el derecho de cubrir todas las vacantes que ocurran durante el receso del Senado, extendiendo nombramientos provisionales que terminarán al final del siguiente período de sesiones.

Tercera Sección
Periódicamente deberá proporcionar al Congreso informes sobre el estado de la Unión, recomendando a su consideración las medidas que estime necesarias y oportunas; en ocasiones de carácter extraordinario podrá convocar a ambas Cámaras o a cualquiera de ellas, y en el supuesto de que discrepen en cuanto a la fecha en que deban entrar en receso, podrá suspender sus sesiones, fijándoles para que las reanuden la fecha que considere conveniente; recibirá a los embajadores y otros ministros públicos; cuidará de que las leyes se ejecuten puntualmente y extenderá los despachos de todos los funcionarios de los Estados Unidos.

Cuarta Sección
El Presidente, el Vicepresidente y todos los funcionarios civiles de los Estados Unidos serán separados de sus puestos al ser acusados y declarados culpables de traición, cohecho u otros delitos y faltas graves.

lunes, octubre 10, 2005

Cuando la estupidez lastima

El otro día vi en el metro unos chamacos (al parecer adolescentes) haciendo cola frente a mí en la taquilla del metro. Tenían el cabello rapado a los lados, las uñas pintadas de negro, y hasta ahí okay, ¿no? Muy su gusto. A mí -la verdad- me vale.
Pero lo que puso el matiz fue la esvástica. Neonazis. O por lo menos se creen eso. Se creen algo, por lo menos.
Vi en el noticiero lo de Santiago Levy, hasta hace unos días director general del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social). Pintadas en las banquetas del Paseo de la Reforma, los símbolos de los artífices de la “solución final” al “problema judío”.
Así fue.
Pintaron –en gran tamaño- el símbolo de seis millones de muertos durante la Segunda Guerra Mundial; el Nazionalsocialistizche; la Gestapo; las SS; el III Reich; el “Führer”, Adolf Hitler; el doctor Josef Mengele; los “trenes de la muerte”; Auschwitz-Birkenau; los hornos de exterminio; las cámaras de gases; los botones hechos de huesos judíos; las pantallas de lámparas hechas de piel judía; niños judíos muertos; hombres judíos en los huesos, apilados unos sobre otros; jóvenes mujeres judías sin cabello ni dientes, ni vida; símbolo de lágrimas derramadas este año por viejos y duros militares veteranos de la Segunda Guerra (durante la conmemoración del sesenta aniversario del fin de tan triste evento). Más claro no lo puedo escribir.
Iba a decir que me avergüenza ver esta clase de expresiones en este país, pero estar en esta ciudad (Ciudad de México) y tan cerca de estos desgraciados eventos, la verdad, me da tristeza.
Supongo que la comunidad judía mexicana, y especialmente la que vive en esta ciudad, debe estar indignada.
Me parece inútil continuar este post.

Viajo en metro (en tiempos de Bush)

Tengo algo que agradecerle al presidente Vicente Fox (por quien yo voté en el 2000, por cierto).
Tomo el metro casi a diario en la ciudad de México, y es para mí -y seguramente para mucha gente en esta gran capital- un gran alivio porque puedo atravesar la ciudad con un boleto de dos pesos; para mí eso es una gran ventaja.
A lo que voy: ataques en los metros de Londres, miedo por parte de los usuarios del metro neoyorquino, bombazos en los trenes de Madrid y los suburbios. ¿Todo porqué? Porque sus gobernantes empujaron a su pueblo al abismo de una guerra injusta y criminal.
Vicente Fox Quezada tuvo lo que se necesita cuando se trata de responder al titular del gobierno más poderoso del mundo, cuando este lo presionó de todas las formas posibles para sumarse a la infamia contra el pueblo iraquí.
Podremos decir lo que queramos sobre el presidente Fox; yo lo seguiré criticando en este blog, pero me quito el sombrero ante el presidente que yo y muchos mexicanos elegimos, porque nos puso al margen de muy probables atentados por parte de Al-Qaeda contra nuestro país, y si nos hemos enterado de lo que está pasando en nuestro mundo, estamos conscientes de que la organización musulmana aprecia bastante como blanco de sus ataques los sistemas metropolitanos de transporte cuando la ciudadanía se aglomera en las estaciones durante las horas pico.
Estoy consciente de que esta ciudad es muy peligrosa, la delincuencia opera indiscriminadamente, pero por lo menos tengo la seguridad razonable de que no saldré volando en pedazos (una pierna por allá, mi brazo más allá) a causa de una bomba árabe escondida en una mochila y colocada en un vagón.
Para la anécdota: cuando el reportero Lalo Salazar, estando en Bagdad renovaba su visa para seguir reportando desde el hotel Palestina, uno de los empleados de la oficina local miró su identificación y percatándose de su nacionalidad, exclamó: “¡Oh, México, our friend!. Después, el señor Salazar afirmó que pudo permanecer ahí gracias al agrado que en Irak causó la firme postura del presidente Fox.
Tarde o temprano, la historia deberá reconocer el crucial papel de Vicente Fox en este crítico momento histórico.

¿Y los alimentos dónde "Stan"?

La cosa está para llorar. En la región mexicana comprendida entre Oaxaca, Veracruz y Chiapas cerca de la frontera con Guatemala, la situación de los damnificados es desesperante, las cifras de desaparecidos son angustiantes; por lo que el número total de muertos, que al paso de los días arrojarán las estadísticas oficiales de plano se antoja dramático.
El nivel de agua alcanzado en los diferentes municipios, incluyendo las poblaciones más pequeñas, se cuenta por metros.
La cantidad de personas desplazadas a los albergues del Sistema Nacional de Protección Civil se cuentan por miles.
Y, para no perder la costumbre, la ayuda no llega.
La gente grita a los reporteros de las principales cadenas de televisión mexicana: “¡¿Dónde está la ayuda?!”, “¡El presidente municipal no nos ha dado nada, señorita Adela!”, “¡No he comido nada desde antier!”.
Son las voces que no tienen nombre ni apellido. Las voces que ya no saben si llorar por ellos o por los que ya no están.
El presidente Fox se reunió de emergencia con todo su gabinete. Aparece con doña Marthita cargando los bultos y cajas de ayuda. Muchos pueden hacer lo mismo. Muchos tienen dos manos. Pero sólo Vicente Fox Quezada es presidente “de todos los mexicanos”. Ya basta de exposiciones mediáticas para contrarrestar los ataques políticos y el desaliento popular.
Mejor investiguemos en qué lugares se ubican los centros de acopio y ayudemos en algo; seguramente tenemos en nuestro hogar cosas que no usamos, y están en buenas condiciones para consolar a quienes sufren.
Ojalá que las autoridades de los lugares en desgracia tengan un poco de vergüenza, y por esta vez respeten el dolor y la imperiosa necesidad de esa pobre gente que sólo pide algo de lo mucho que este país les ha arrebatado.
¡Ah!, y a propósito… ¿al gobierno gringo ya se le olvidó Katrina?

En la Plaza de las Tres Culturas

Hace aproximadamente dos meses, cuando vine a la ciudad de México antes de llegar a radicar, fui a Tlatelolco; fue segunda vez que iba en varios años. Desde que me enteré de la masacre del 2 de octubre de 1968, la Plaza de las Tres Culturas ha sido un sitio atrayente para mí.
Ya se ha escrito mucho sobre Tlatelolco, y no soy ninguna autoridad sobre el tema, así que sólo les cuento mi anécdota.
Llegué a Tlatelolco, y viendo tanta tranquilidad me resultaba complicado imaginarme el lugar en medio de la balacera y los gritos de la multitud. Me acerqué a la antigua iglesia colonial que se encuentra emplazada en el lugar, buscando señas del ataque, y no logré distinguir nada claramente.
Me acerqué a los edificios, en donde a lo largo de las paredes se aprecian claramente pequeños agujeros, muchos de ellos a poca distancia entre sí, aparentemente rellenados con la pintura, o pudiera ser que con yeso o cosa parecida. En eso miré una tienda o papelería, y miré a un anciano en el interior que aparentemente atendía el negocio.
Me introduje en el local, mortificado me disculpé de antemano y pregunté al hombre, quien estaba acompañado por una mujer de avanzada edad, si quedaba alguna seña del 2 de octubre; me respondió: “Nada queda, joven.”.
Me pregunto qué quiso decir en realidad.

martes, septiembre 27, 2005

Aguas con el chupacabras


La noche del domingo 25 de septiembre de 2005 en el canal 4, canal de la ciudad de México de Televisa, la periodista Denise Maerker transmitió una entrevista que le realizó al ex-presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, quien gobernó nuestro país en el sexenio 1988-1994, y a quien se señala como culpable de uno de los más descarados y voraces saqueos económicos de la historia de la República Mexicana (pregúntele a cualquier mexicano si no me cree).
Este tipo se presenta en el programa Punto de Partida de la señorita Maerker evadiendo mañosamente las preguntas simples de la reputada periodista. Preguntas simples no por falta de oficio periodístico, sino porque simplemente se pueden contestar con un sí o un no. Por supuesto, de qué otra forma podría contestar uno de los personajes más nefastos de la política contemporánea mexicana, sólo para darle el esquinazo a cuestiones que en nuestro día son del dominio público sin importar el grado de cultura o alfabetización: todos los mexicanos sabemos que Carlos Salinas de Gortari ha sido el artífice de la venta a intereses extranjeros de gran parte de la herencia que debió recibir la presente generación de mexicanos, quienes se están incorporando a la fuerza de trabajo de este país.
Ahora resulta que, aparte de que –hace algunos años- se dio el lujo de vendernos un grueso libro (quiere más dinero, aparte de todo el que ya nos robó) en el que relata los pormenores de su administración (¿?) presidencial -por supuesto, con el enfoque que a sus intereses conviene- y esmerarse en justificar el saqueo que orquestó, está por sacar a la venta otro libro, seguramente con algún tema al más puro estilo de este tristemente célebre pelón.
Y espérense que no he terminado, falta lo mejor (a nuestros amigos de otros países va a sonarles a ciencia-ficción) para rematar: además de que el chupacabras –estoy hablando del mismo personaje, no se confundan- entra y sale del país como Pedro por su casa, o sea, cuando se le da su regalada gana, actualmente lidera y encabeza personalmente un recorrido por diversos lugares del territorio mexicano abanderado por la Fundación Solidaridad, de su propia creación.
Perdonarán el exabrupto, queridos lectores, pero ya, de plano, ¿acaso este bribón nos cree tan pendejos?
Mis conciudadanos, quienes ya tenían uso de razón por aquella aciaga época, recordarán el programa Solidaridad, el cual incrementó -de forma exponencial- la popularidad del orejón personaje; claro, antes de la debacle ya brevemente relatada.
¿Necesito abundar acerca del cinismo y la falta de vergüenza de este caradura, vulgar ladrón que a la fecha controla y patrocina amplios sectores de la política mexicana?

Más orgullo para mi tierra

Qué bonito se siente ver que los abanderados de la ayuda mexicana para los damnificados de Katrina son reconocidos oficialmente. De verdad que se siente un orgullo inconmensurable, sobre todo en tiempos cuando los nativos de México, nuestro tan traqueteado país, no tenemos mucho de qué enorgullecernos.
Los muchachos y muchachas de los cuerpos militares, quienes acudieron al llamado de la desesperanza y la incertidumbre, llevaron en cambio alivio y optimismo mientras los estómagos de las víctimas del meteoro recibían alimentos calientes; en muchos casos días enteros transcurrieron, durante los cuales la congoja alimentó sus días.
Todo eso cambió con la llegada de los profesionales castrenses, y el pueblo norteamericano observó con beneplácito, a través de los medios televisivos, cómo era reconocido –simbólicamente- el noble esfuerzo de nuestra gente, para paliar sus necesidades más elementales.
Me viene a la mente lo de “Celebremos México”: si hay algo qué celebrar de esta tierra es esta página dorada de las relaciones exteriores mexicanas, tan magníficamente trascendental.
Ahora nuestros amigos estadounidenses tienen algo muy bueno qué decir acerca de México, algo que -me parece- difícilmente podrán olvidar sus actuales generaciones.

lunes, septiembre 26, 2005

Visita mi otro blog

De hecho fue mi primer blog, pero como tuve problemas de acceso lo olvidé, pero este es su extraño retorno, chúchale a http://spaces.msn.com/members/arturoperez/ y date un taco de ojo con algo más de mi loca producción.

jueves, septiembre 22, 2005

¿Murió "México Seguro"?



El secretario de Seguridad Pública Federal mexicano Ramón Martín Huerta se va con una serie de logros en materia de seguridad civil y en penales de máxima seguridad. En el transcurso de los días se confirmarán las versiones de accidente por neblina y lo escabroso del terreno, pero por mientras, en las entidades donde se libra la batalla frontal contra el crimen organizado la situación se antoja inquietante, en un país donde dependemos de la voluntad de los líderes en los ámbitos específicos.
¿Qué va a pasar con el programa "México Seguro"? ¿El presidente Fox logrará poner a un funcionario dispuesto a arriesgar su seguridad anteponiendo los intereses de la nación?
¿Qué va a pasar con Nuevo Laredo y Acapulco entre otros, afectados por la violencia en contra de la población civil?

Don Rubén

Liberado ayer el técnico de Cruz Azul, el señor Rubén Omar Romano, para beneplácito de quienes han seguido de cerca los eventos relacionados y, sobre todo de nuestros hermanos argentinos a quienes felicito por la feliz ocasión; una vergüenza menos para nuestro país. El señor Romano agradeció a la AFI en primer lugar.
Ahí está, Malandra, para que ya no estés con pendiente.